SernaLab
El portfolio que estás leyendo ahora mismo. En lugar de describir un método, lo demuestra: cada pantalla de este sitio es la salida real de un proceso de siete fases encadenadas. Del concepto a la pantalla, sin saltos invisibles.

Una superficie, tres velocidades
Una sola superficie que opere a tres velocidades: portfolio para agencias, catálogo para clientes directos y demostración de craft técnico. El reto era que cada audiencia encontrara su lectura sin que las otras estorbaran — y que el filtrado fuera invisible: nadie tiene que clasificarse antes de entrar.
Siete portfolios sobre la mesa
Antes de diseñar nada, se analizaron siete portfolios de referencia para entender qué separa a un sitio que demuestra criterio de uno que solo acumula trabajo. El análisis no buscaba inspiración visual, sino patrones de decisión: qué incluir, qué dejar fuera y por qué.
La conclusión no fue qué imitar, sino qué evitar: heros de cliché, casos reducidos a mockups, servicios de tres palabras y un 'about' narcisista.
Siete fases encadenadas
Cada decisión quedó registrada en un documento de contexto que opera como fuente única para la fase siguiente. El proceso no es un accesorio del entregable: es parte del entregable. Este caso puede contarse así porque existe documentado, fase a fase.
El medio es el caso
Sitio en producción en sernalab.com: Next.js 16, React 19 y Tailwind v4, con formulario de contacto que envía de verdad, SEO e imágenes sociales propias y un set de iconos construido desde el símbolo de marca — no la plantilla por defecto. La metodología forma parte del entregable: el medio es el caso, la documentación del proceso es el caso, la web es el caso.
¿Tienes un proyecto de identidad o experiencia digital en mente?